SOLTANDO AMARRAS

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En tu cuerpo

se vuelve naúfrago

hasta el mejor capitán

 

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MADRUGAR-TE

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Se cree el sol que tiene suerte

porque sale por tus  piernas

y se pone por tu boca.

Y no sabe que suerte es lo que tengo yo,

que te veo el cuerpo atardecer

y no me voy cuando oscurece

 

AQUÍ DENTRO

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Hay gente que llama ‘despedida’ a cualquier desamor, a cualquier desengaño, a cualquier revés.  Pero nada más lejos de la realidad.

Porque una despedida es un trecho de abrazos no dados, de besos fusilados, de huesos no estrechados, de manos reprimidas, de noches que nunca se hacen de día.  Es un muro de contención. Un despegue forzoso. O una dictadura autoimpuesta. 

Todo lo demás, es un adiós.